domingo, 24 de julio de 2016

El arte de la narración contemplativa.


A diferencia de la narrativa occidental, que necesita del choque violento entre dos opuestos a lo largo de tres o cinco actos para generar una historia, el Kishōtenketsu parte de la contemplación del universo, de entender cómo es y aceptarlo tal cual. 
Teniendo su origen en la poesía china, tiene una estructura en cuatro actos en los que se narran dos eventos que en apariencia no tienen relación, pero la suma de ambos forma un todo que los trasciende.
La primera vez que oí sobre esta estructura fue gracias a una entrada de la guionista y consultora Ana Sanz-Magallón, quien hacía referencia a su vez a un artículo con un cómic que servía de ejemplo perfecto para ilustrar esta estructura.

Estructura narrativa occidental: los tres actos.

Skip Intro - Kishōtenketsu - Narrativas orientales

Estructura narrativa oriental: Kishōtenketsu

Skip Intro - Kishōtenketsu - Narrativas orientales 2
Tradicionalmente hemos entendido la narrativa según el modelo Aristotélico de los tres actos, teniendo el conflicto como corazón. En el ejemplo podemos ver a la chica que quiere sacar un refresco de la máquina, sin embargo, con un punto de giro algo ocurre: la lata no cae. Se genera una tensión ante la posibilidad de que la máquina se haya tragado la moneda. La chica vuelve a intentarlo y finalmente la lata cae, resolviéndose la historia con un final feliz.Skip Intro - Estructura en tres actos - vonnegut
Según el Kishōtenketsu, la estructura tendría cuatro actos: Introducción, desarrollo, giro y reconciliación. En el cómic vemos primero a una chica en una máquina de refrescos que saca una lata sin ningún problema. Inmediatamente después, vemos a un chico sentado. Aparentemente no tiene relación con lo que hemos visto, simplemente está esperando u observando en un lugar completamente diferente. Finalmente y para concluir el relato, la chica le da la lata. Es entonces cuando vemos la unidad global ya que entendemos que hay una relación entre los dos primeros actos y los dos últimos: ambos se conocen, ambos están juntos, la chica le ha dado algo de beber. Sin embargo, no hay lucha. No existe conflicto. Ella consigue la lata, él simplemente espera. Zen en estado puro.Skip Intro -kishotenketsu - Estructura

Skip Intro - Kishōtenketsu - Narrativas orientales 5

Estructura Kishōtenketsu en el cine.

Obviamente este tipo de estructura no es muy habitual en otros medios como puede ser el cine. No en vano, es una invención occidental y su narrativa está firmemente atada al paradigma aristotélico, haciendo que el espectador demande sistemáticamente este tipo de estructura para disfrutar de la historia.
Sin embargo encontramos algún ejemplo de Kishōtenketsu en películas orientales y que han protagonizado un notable éxito incluso ante el público occidental, a pesar de servir como primer acercamiento a este tipo de estructura. Es el caso del genio de la animación Hayao Miyazaki y su obra de culto "Mi vecino Totoro".
En dicha película se narran las vacaciones de verano de unas niñas en un entorno rural, mientras esperan a recibir noticias de su madre en el hospital. Sin embargo, lejos de hacer hincapié en el drama de la espera y el los sentimientos de tristeza de unas niñas ante una madre ausente, la película sucede en gran parte de su metraje de forma contemplativa ante la maravilla mágica del bosque. Pasamos gran parte de la película descubriendo a través de los ojos de la más pequeña las flores que crecen alrededor de la casa, explorando túneles escondidos entre la maleza o durmiendo bajo la sombra cálida de un enorme árbol.
Skip Intro - Totoro Sleeping Scene
No existe conflicto ni desafío, únicamente el placer de dejar pasar el tiempo, como lo hacíamos de niños durante las vacaciones de verano. No es hasta bien avanzada la historia que entra de lleno el conocimiento de la enfermedad de la madre e incluso la tensión en su tercer acto, con la desaparición de la más pequeña.  Sin embargo, lejos de aburrir y generar rechazo en el espectador occidental durante su primer y segundo acto, genera una sensación de paz y tranquilidad porque esa estructura funciona, a pesar de que en apariencia "no ocurre nada". 
EXTRAÍDO DE guióndecine.com 
Skip Intro - Totoro Flute Scene

lunes, 11 de julio de 2016

El poder las imágenes

Lo más importante no está dicho, lo más importante queda en el silencio, siempre.

En el entredicho, digo yo. Y así habrá de quedar. Por mucho que te desgastes tratando de explicarlo, nada será dicho. Pero se hizo el intento. ¿Lo entenderán? Tal vez algún día.

El caso es que a veces no es tan chévere que te pongan atención. O que el corto le haya llegado a muchos. A veces es preferible que llegue a dos o tres, pero que lo agarren por donde vos quisiste sacarlo.

Suele suceder que las películas son como los arqueros de fútbol: cuando hacen bien su trabajo pasan casi desapercibidos. Tienen  que ser espectaculares para que los espectadores los valoren por la obra en sí y no por sus implicaciones.

Uno quisiera que le hicieran más comentarios sobre la fotografía (se recibieron algunos), de los problemas técnicos o sobre la edición (también hubo un par) o de los mismos actores y no tanto de las relaciones del argumento con la realidad, a fin y al cabo YNTAN es ficción, arte. Y como tal debería ser valorado.

Sin embargo es decepcionante que, incluso, personas con cierto nivel de lecturabilidad traten de vincular la obra directamente con tu vida. Se hace, en la mayoría de los casos, por sevicia, alevosía, obvio. Hay unas ganas de dañar, de buscar significados ocultos en tu llaga a través del cortometraje y sobre todo cuando la fábula va por el lado del dolor, del psicoanálisis y la autocrítica.

¿Será por eso que los cineastas colombianos no filman más historias intimistas? ¿acaso les da miedo que los destrocen en esta sociedad colombiana? ( escribo esto mientras escucho los gritos caninos de dolor y maltrato provenientes de la perrera al lado de mi casa). Puede ser lo mejor. La opinión pública en cualquier parte del mundo es cruel y prejuiciosa. Pero Colombia es caso aparte. Aquí el inconsciente colectivo se mueve por parámetros enfermos y caníbales. Mucha de esa responsabilidad tampoco se  puede depositar, toda, a la barbarie nacional.

Puede ser un acto de egoísmo también, en el mejor de los casos: te comento sobre tu miseria, pero no sobre la sublimación que hiciste sobre esa miseria, parecieran decir.

El caso es que han pasado casi dos años desde el rodaje de ES DOMINGO y muchos de los encuentros que tengo por la calle, y el tema de conversación, son vinculados directamente a un simple ejercicio intelectual cuasi literario. ¿por qué? Tengo otras obras posteriores también, ¿qué tal si hablamos mejor de ellas: ahora estoy en otro lugar mental distinto a YNTAN.  ¿No está muy pasado de vigencia el temita de la soledad? Ya no es obsesión. Tal vez no esté superado, pero ya no me siento tan solo en mi soledad. Un montón de amigos y amigas se están divorciando este año por las mismas razones por las que yo me divorcié: porque me siento menos solo estando solo que con ella, mi ex mujer.

 El poder las imágenes. ¿por qué no funciona igual con la poesía? o ¿con los cuentos? o ¡con los pintores! (los bailarines definitivamente no corren con esos riesgos, por eso dicen que la escritura es un oficio peligroso).

¿Por qué no se puede mirar una obra desligada a tu biografía personal? ¿Por qué media humanidad quiere ser el biógrafo autorizado de la otra media humanidad? ¿Hubo acaso mucho identificación con la trama? O mucha identificación con el autor. Pasa. Y pasa mucho.

A veces lo peor de todo, es que la gente que anda involucrada emocionalmente con vos, enamorados en el sentido más sicarial del término, tenga acceso a tus productos creativos. Te podrían destrozar.



lunes, 4 de julio de 2016

El difunto Kiarostami, RIP, QEPAD, SOS, WOW, LOL, WTF, etc.

Ya sé que queda muy mal hablar de los muertos y hablar mal. Pero siempre sospeché de las películas sobre niños y especialmente las de Kiarostami. Para mí, el difunto siempre fue un pedófilo encubierto y nunca se demostró lo contrario. Sin embargo, este corto es de una ternura mayúscula y aunque se crea que es una historia sobre la infancia, en realidad esta es una historia sobre los perros, un homenaje al diálogo entre la zorra y el Principito:


jueves, 16 de junio de 2016

El proceso

Bueno, supongo que ES DOMINGO fue el principio de todo. Ni siquiera el final. Hace 20 años o más que grababa ficción mía, personal, exclusiva, con puesta en escena. Entonces hace 20 años todo era heróico. Hoy el cine no lo es. Porque ya no siquiera es cine. Hoy todo el cine es video y no es para nada heróico. Ya no hay que pasar dos días haciendo un plano por asuntos técnicos. Antes, en los 90 cuando empecé, era un problema tener todo listo para un solo plano. Hoy si los actores están listos y lo hacen bien, en media hora tienes una plano y puedes repetir y trabajar 10 x1 (10 planos para una sola toma) y hacer hasta 15 tomas en un día si eres organizado y si la tienes clara.

Así que ES DOMINGO fue toda una revelación. El corto me mostró sobre las urgencias actuales. A menos que seas Woody Allen o Spielberg criollo, lo que necesitamos aquí son historias tan sencillas que las puedas contar en 5 minutos y que sean necesarias, que puedas participar igual del gran debate nacional y del diálogo cinematográfico mundial desde lo propio, desde lo chiquito, desde lo personal e intransferible.

De este modo ES DOMINGO derivó en una serie WEB que en realidad son varias, he aquí el resultado de un proceso que es un solo:


domingo, 13 de marzo de 2016

Pocos carteles en el camino

Una cosa es ser experimental y otra cosa es jugar con el tiempo, detonarlo, hacerlo volar en mil pedazos. Cuántas veces hacemos esto al día y sin siquiera darnos cuenta? Dormidos, obvio, lo hacemos mientras soñamos. En las conversaciones, en las crisis, en los juegos, en la fiesta, son momentos en los que somos dioses, ya no es él, el tiempo, el que manda.

Editando también. Escribiendo acaso. Nos damos el lujo de hacerlo nuestro esclavo, manipularlo.

Me acuerdo cuando le mostré el primer corte de ES DOMINGO a Camilo Corleone, (que es un tipo que lee y ve cine todo el día), se largó en críticas muy acertadas, también algunas sugerencias. La cara de Camilo ese día, me hizo entender que había algo que fallaba con el ritmo, con el espíritu de la idea, del guión, que faltaba una reforma estructural en el montaje.

Camilo Corleone y su amada Ida, ambos figurantes de ES DOMINGO
Entonces, después de mucho meditar y hacer otros cortes, pensé que había que destrozar el guión, reinventar otra película en la sala de edición, ponerle una bomba a la historia y hacerla explotar.

¿Cómo hacerlo entonces? Lo primero, fue irrespetar el artefacto, acabarle la redondez a la historia. Eso de que existen guiones de hierro es cierto, pero hasta cierto punto (me acuerdo cuando le dije a los idiotas de Mincultura, en una pseudo asesoría, que hoy en día uno ya escribía en el software de edición: casi se van de espaldas los dinosaurios). Hoy ya todo el mundo hace, quiere hacer, cine auto referencial. Es lo único que le queda a la narrativa. El YO ganó. Si lo hace Luis Ospina, es un genio. Si lo hace otro, es un pobre güevón. Pero todos lo hacemos. Hasta los críticos de cine más provincianos, católicos y avergonzados, como Pedro Adrián Zuluaga ya se están auto referenciando, por favor.

Como me dijo sobre el primer corte de EQUILIBRIO,  una de ésas que se fue a hacer una maestría al extranjero y vino acá a fungir de asesora sin haberle ganado a nadie: ´Yo lo que veo es a usted ahí grabándose y nada más´. Ahora, 5 años después, ella misma le reparte aplauso a diestra y siniestra, vía Facebook, a todo aquel que se graba con una cámara, o sea: a todos.

En la edición, todo guión se vuelve de plastilina y especialmente ahora con el video (bueno, me parece que esa discusión de la diferencia entre video y celuloide en pleno 2016 se vuelve absurda. Últimamente he recibido varias personas en mi casa que insisten en abordarla. Hasta el mismo Lizandro Duque la puso en Caracol Radio ayer, y yo digo que es una tontería. Ni siquiera da para tema de conversación. Incluso el 35 mm se tiene que volver blow-down a video, a la hora de editar. Hoy con los nuevos sistemas de proyección hasta cualquier 720p se puede volver cine. Al final todo video es cine si se presenta en un auditorio y todo cine es video si se presenta en una pantalla pequeña).

Total, mi auto sabotaje consistió en petardear a la línea del tiempo. Creo que todos los buenos editores lo han hecho y por eso tal vez las mujeres sean tan buenas editoras, por esa facilidad de vivir a otra velocidad o por fuera del tiempo.

Así desordené la película y traté de desconectar la razón al máximo. Es más o menos lo que hago en algunas instituciones del Estado cuando me piden que no haga piezas demasiado conservadoras y las hago tan liberales que les meto hasta música en inglés (que  a la postre me obligan a cambiar aunque sea en portugués).

Lo que resultó fue una decepción total para los que conocían el guión. ¿Pero qué esto? ¿Por qué esto? Me preguntaron actores y actrices. Amigos que me acompañaron en la aventura también se jalaron los pelos.

El único que dijo encantarle fue Camilo, al mostrarle la película en un bus de Santa Elena conectados a mi teléfono celular. ´Ahora sí me gusta mucho´, me dijo. Entonces supe que por fin ES DOMINGO tenía un esqueleto, aunque todavía siga en obra negra.

Este corto de Cerati, posteado al principio, me recordó mucho el juego con el tiempo expresado en ES DOMINGO YNTAN, donde al espectador no se le subestima ni se le lleva de la mano como si fuera un bobito. En este corto se le trata al espectador como alguien inteligente que no necesita de demasiados carteles en el camino para llegar a su destino.









martes, 23 de febrero de 2016

Satanizar la soledad

Querido diario:

Hoy descubrí (o re descubrí) un aspecto de la película que ignoraba o que había olvidado: el terror que produce a ciertas personas, a cierto tipo de gente, a esos conservadores encubiertos (que tanto me gustan en el fondo) quienes van por la vida fungiendo de liberales, pero que en realidad no lo son.

Entonces, la película hace que yo termine atacado, tarde o temprano, por este tipo de espectadores (as). Desde el momento mismo de su concepción, variopintos afectos tuvieron sus grandes y pequeños conflictos con el guión, o con la idea, las premisas, algunas frases sueltas, diálogos.

No voy a citar nombres porque, a la producción de ES DOMINGO, todo el mundo llegó con muy buena voluntad, siempre, desde el inicio. Qué luego se hayan arruinado las cosas, es tema aparte.

Hoy pasó con una invitada de lujo. Función a oscuras, la ciudad de fondo. Capuccino. Hubo algo con el título. Risas nerviosas. Ella virgen desde el punto de vista de la mirada: no conocía nada de nada. ES DOMINGO YNTAN a quemarropa. Más risas nerviosas. Una carcajada de pronto.

Hay algo que políticamente asusta. Es esa zona de confort llamada familia, puesta en crisis. El individuo a solas purificándose. Cristo en el desierto. 40 días y 40 noches.

ES DOMINGO lo hace. Te mueve los cimientos (si no querés nada de soledad en tu vida).

Entendí muchas cosas, hoy, sobre el miedo de esta sociedad paisa, colombiana. Tuve que usar a una bella criatura para recordarlo. Ojalá ella no me odie demasiado, por mostrarle lo que puede ser posible en Santa Elena, acaso real.

Pero sobre todo, en todas la personas: que la peor soledad es la que se siente en compañía y que las historias más tranquilas pueden ser las más terroríficas.

Diálogo de salida:

- Ve, el domingo nos vamos a reunir con unos amigos para ver los Oscar.
- Ah, es que el domingo es día familiar.

FIN - ruedan cerditos (:) - 

lunes, 15 de febrero de 2016

Premier en exclusiva para Twitter:

Y para este blog, claro está:




Cortometraje completo. Producido en Santa Elena, Medellín, durante el 2015. Escrito y dirigido pro William Zapata Montoya. Producido por Vilma Rivera y Steven Osorno. Protagonizado por Berenice Ospina, Santiago Gómez y Steven Osorno. OTRA OBRA Radio NEBLINA.

viernes, 12 de febrero de 2016

El diablo enamorado (2)

Banda sonora de mi nuevo proyecto literario:



Pa escribir hay que verle la cara a este berraco. ¿Es una extensión de ES DOMINGO YNTAN? En parte sí, al menos va en las mismas ondas gravitacionales.

Al final todo se junta. Lugar común: ´los escritores siempre escriben sobre una misma cosa´.

Pudo haber sido un DOMINGO YNTAN más idealizado y aquí no lo es tanto. Es un domingo yntan que muestra el bus pero el bus por debajo.

Ya no es cine, es literatura y es la novela que tanto me he frenado en empezar a escribir por falta de un tono. Todo junto viajando en la cresta de la misma ola gravitacional.

Es el largometraje que siempre he querido hacer y que quién sabe si la vida me iba a dar el tiempo para él. En literatura en cambio uno escribe y listo. No hay que grabar. Todo sale de inmediato pa pintura. 

martes, 9 de febrero de 2016

EL DIABLO ENAMORADO (1)


- UN REMAKE- 





... there are bad times in our life 
that are just a mess and not dramatically effective, 
and so ¿what can we do with them?

Querido Giova,

Y ahora resulta que te vas. Quién iba a creerlo. Te vas y te vas a Brasil. Ese país tan fantástico, tan oculto, tan indie.  Tal vez nunca leas esto porque a lo sumo lo publique en Facebook o no lo publique nunca, ni te lo mande o lo deje en mi computador, aunque sufro de esa terrible enfermedad exhibicionista de creer que todo es literatura y que se debe leer ya, urgente, cuanto antes, en donde sea y vos como sos tan Brasil, tan oculto tan indie, tan repleto de mística, tan de odiar Facebook y esas maricadas que existen hoy en día. 

Y entonces nos hemos vuelto a encontrar en una esquina cualquiera, por casualidad, por destino, como nos hemos encontrado siempre, en estas noches frescas de Medellín que me inspiran tanto, con sus bolsas de basura en las esquinas esperando que pase el camión del municipio a recogerlas (ahora resulta que el carro de la basura pasa por las noches).

 ¿Por qué me inspira tanto Medellín? Si la odio tanto como a una ex amante que se ha mandado a poner botox, si me cae tan mal como uno de esos amigos canallas que uno invita a la casa con hospitalidad y luego terminan atacándote con sarcasmos y dejando sus patas de marihuana por los rincones y que no se dignan a lavar el plato donde saciaron su hambre de chirrete barato y, ahora más, con su clima de tierra caliente, sus ínfulas de ciudad grande. 

En fin, debe ser que Medellín siempre será mi novia, mi única novia a la que siempre volveré, a la que siempre volveremos como perros que han aprendido ´a volver al hogar para poder comer´ (sic) (¿Te acordás? El cidí de Calamaro). Y uno a las novias no las va a preguntar siempre. 

Pero tal vez volví para encontrarme con vos, porque nos la debíamos, lo necesitaba yo, la antena cósmica me trajo, por tantas cosas pendientes y tantas cosas resueltas a la vez, para ganar otro poco de inspiración acaso, retomar la escritura y... no más... 
(¿Por qué Santa Elena no me inspira? ¿por qué me bloqueo allá?)

Y por qué pienso irme de nuevo. Volver a subirme, pero irme. Medellín no es ciudad para quedarse. Como vos. Irme, salir, fugarme, como vos, que has tomado la decisión aun cuando hay tantas cosas nuevas que te atan, que podrían proveerte una estabilidad, ahora que tenés un hijo y una familia como vos mismo la llamás: ´mi familia´. ´Hay que subir el techo´, me dijiste y ahora te entiendo apenas, aunque me lo explicaste ese día. Subir el techo es que no es lo mismo ser el hijo de un magister en Antropología a ser el hijo de alguien con un doctorado internacional en el área que sea. 

Pero así somos, resulta que  nos hemos vuelto a encontrar y no sólo en lo físico, también en lo intelectual como hace siglos no nos encontrábamos, en un clima espiritual muy parecido, tal vez el mismo cósmicamente hablando. Y como vos decís: hay tantas cosas por hacer, que es hora de irse, que es otra forma de encerrarse. Nunca había estado tan de acuerdo con vos. ¿ quién necesita los bares ya? ¿quién necesita las calles de Medellín y sin embrago volvemos a ellas. Vos hace años los dejaste ya, desde mucho antes de que te pasara lo que te pasó. Quizás desde antes que pasara lo de tu hermana y lo de tu mamá, qué falla, hermano, no pude estar a tu lado y sin embargo vos sí te has dado las mañas de aparecer, para ayudar, para acompañarme en muchas tragedias de mi vida, que obvio, no se acercan en lo más mínimo a las tuyas, las mías han sido pruebas pa quinceañeras. Lo tuyo viejo, lo tuyo sí ha sido grosso. Y sin embargo me recibes cada tanto con esa especialidad, con esa gracia, esa compasión de alma doblemente en peligro por lo purificada.

 Me pregunto, ¿esas almas corruptas que tan bien se saben camuflar... ?¿qué o qué ? ¿Sufren? ¿Sufren poco? O ¿No sufren nada? ¿Son tan psicópatas como parecen?

Viejo, Giova. Hermano, hace años no tenía un encuentro tan bacano en Medellín. De hecho nunca lo había tenido tan amable desde que volví. Ni siquiera con vos nos habíamos tratado tan bien o por lo menos habíamos conectado como lo hicimos esta última vez (será la edad? Serán estos 40?. 

Aunque esa tarde en tu casa, recién muerto tu padre - creo- , fuiste tan hospitalario. Tenías un único cidí para poner y era el de Calamaro y sacaste una de ron porque nos habíamos acabado la de vino que yo te llevé y cantamos todas las canciones de ese disco y las repetimos y mencionaste a tu mamá y creo que lo relacionaste con los temas que estaban sonando. 

Pero antes habíamos pasado aquella tarde en la casa de tu exnovia y me acuerdo que hubo tantos desacuerdos ese día, desacuerdos tácitos, como silenciosos, tal vez porque yo ya había empezado a pelear existencialmente contra la marihuana y por hablar tanto de cine y, obvio, por el estado mental en el que se encontraba tu etapa de duelo, y luego mi ex esposa (sí, al fin terminé con ella, como te conté) y la ciudad y esa vista tan ruin que tienen los edificios de Buenos Aires cuando miran hacia la comuna 8 y la terraza y toda esa marihuana que te metiste entre pecho y espalda y los rones que a mí me estaban entrando al revés.

Cucho: pero la vida nos vuelve a encontrar. Nos separamos como si fuera para siempre ese día, yo me fui diciendo, a este man ya lo perdí como amigo, creo que nunca más lo voy a volver a frecuentar y tan: el tiempo hace de las suyas, nos vuelve a juntar de alguna u otra forma, en alguna esquina casi siempre.

Luego pasó lo de la hamaca, creo. Vos andabas con la cantaleta de que me tenías una hamaca desde antes de que me fuera para Nueva York y yo decía para mis adentros, pero a quién le importa una hamaca ahora, en estas circunstancias, uno volviéndose a tratar de acomodar, de no tener un sitio fijo para vivir y vos con el cuento de la hamaca, que me la querías devolver. Yo por educación, y por el gran respeto que te tengo, no te dije que la botaras a la basura, pero en algún momento quise decírtelo. Ahora entiendo que esa hamaca venía viajando en el tiempo. Esa hamaca traía mensajes de una época cuando tu mamá todavía estaba viva. ¿Te acordás? Vivías justo al lado del bar ése en el que me montaron el ganso ciego de robo, en la 33. Y yo me puse a defender a una novia que hoy en día no defendería ni a palos, por nada del mundo metería las manos al fuego por ella y creo que por ninguna otra mujer. Pero claro, tenía 28 años. Ahora las cosas son a otro precio. Y entonces vos me diste posada esa noche, porque yo estaba en estado de shock, eso con bruja y todo de por medio, y vos como que lo notaste y me dijiste sin habrte solicitado nada, todo bien, vení a mi casa y allá estaba tu mamá y le compraste comida a esa pelada con la que yo estaba ennoviado. Y tu mamá super querida. Conversamos como lo habíamos hecho siempre con ella, tan dicharachera, como vos cuando uno te encuentra por ahí en la calle, como cuando hacías esos bailes en Calazans con la gente de la universidad, bailes de amanecida y sancocho para desenguayabar. O como cuando yo imprimí en tu casa el primer cuento que escribí en la vida, en uno de esos computadores con D.O.S y ella tan querida, tremendo algo parveado. Yo con esa pena, sobre todo porque no tenía ni puta idea de lo que era un computador ni como se manejaba y porque me tocó ponerte a vos a que me digitaras el cuento que, creo, era para una tarea de la universidad.




Viejo: escribo esto desde un aparta estudio en el barrio El Salvador, cerca a la estación nueva esa del tranvía, llamada Bicentenario. El calor es apremiante. Parece uno de ésos calores del verano newyorkino de los que tanto te había contado, cuando tocamos el espinoso tema del poeta Ricardo de Umbrella House. 

A mi lado yace mi mascota, a la cual tuve que tusar para llevarla a Urabá, vos sabés, siempre conservo la esperanza de ir de visita por allá. Vos sabés, te he contado harto mis motivaciones con Urabá. 

Medellín, en general, parece una fábrica de moler piedras. Creo que me he tenido que poner unos audífonos y subir todo el volumen de este computador para tapar el ruido de la ciudad, me parece insoportable. Tal vez es que quiera también ahogar el escándalo que le está haciendo la dueña del edificio a mi vecina. Es una vieja loca, sabés.

Parce, a qué horas Medellín terminó de rayarse del todo. La cucha, hermano, le está reclamando 3 meses de arriendo. Ha venido toda la mañana a eso. Mi vecina, en una de las pausas, vino a tocarme la puerta y a mostrarme los recibos de pago, como si yo fuera el juez de un partido. Imaginate, acabo de alquilar un apartamento de 520 mil pesos a una señora que administra edificios en el centro de la ciudad, como si fueran inquilinatos. A mí me ha llamado 3 veces en 15 días para que le barra las escaleras del edificio so pretexto de que mi perra suelta mucho pelo. Además también me llama porque llueve, porque no llueve, para que le arregle un closet que me entregó malo... ¿¿¿¿???? What the fuck, man! Tengo el palito yo pa las locas, se me pegan como moscas a la mierda. Aparte, claro está, Medellín toda sufre de una terrible psicósis colectiva. Con esta bulla tan hijueputa, y con esta contaminación, no hay alma que pueda conservar el quicio. 

Aunque te digo, hermano, hay épocas en la vida de una persona en que el diablo se enamora en el sentido más sicarial del término. A veces no podés hablar muy duro de lo reconciliado que estás con la vida y con el mundo, porque ese berraco diablo te empieza a perseguir. Empieza a querer meterte al baile y a vos no te queda más remedio que salir a seguirle el paso. 

Y entonces, empieza todo a salir mal, las cosas a desmoronarse. Y empiezan los demonios a saltarte por la vereda. Pero también los ángeles. Y suelen ser más. Aunque sólo nos dedicamos a ponerle atención a los primeros. Y querido, Giova, te pregunto algo, mientras voy a la cocina a servirme un vaso de agua y mientras la mañana del domingo da un poco de tregua y mientras pienso eso de que hay momentos malos en la vida de un escritor que no son dramáticamente efectivos como para escribirlos... ¿entonces, uno que hace con ellos?

FIN DE LA PRIMERA PARTE.





miércoles, 20 de enero de 2016

Invierno de Fuguet, como un paraíso extraviado

´´Hay gente que te tira a dañar y otra que simplemente lo logra´

En el 2013, escribí esto sobre una película que me marcó para siempre:

... ´´ Porque la película que quise postear aquí, nunca la encontré otra vez. Su título no lo recuerdo, solo está en mi cabeza .

(¿Dónde he ver de nuevo esa película que una vez vi con mi padre en el teatro Libia de Medellín, gringa, setentera, sobre unos seres que pierden a un amigo, a un hijo, a un hermano y todo es un duelo? ¿Cómo se llamaba?) Quién sabe. 

De pronto me la encuentre algún remoto día y vuelva a abrir, entonces, este blog.´´... 

Se trataba de una película sobre un ausente. Mucho más que un suicidio o una muerte o un duelo, era una película sobre cómo una pequeña comunidad quedaba impactada tras el irse de alguien para siempre.



Lo escribí ese día porque ha sido la película que más traumas me ha dejado. Pero traumas positivos, traumas a lo bien, si eso existe. Traumas estéticos sobre lo bonita que puede llegar a ser la muerte si se sublima, si se lleva a un próximo nivel.

Aquello lo escribía porque quería cerrar un blog y porque estaba cansado de ver tanto cine, cine en mayoría insulso, que no me decía nada.

En ese 2013, pues, Alberto Fuguet estaba terminando una película llamada Invierno, la cual apenas fue estrenada en el 2015.


Veo hoy la cinta de Fuguet y me sorprendo de cuanta similitud tiene con la película referida. Como una especie de remake, Invierno ha logrado revivir mis viejos sentimientos por el tipo de cine que me formó y que me gustaría ver más a menudo, el de mi educación sentimental, mi cine, el cine tipo Teatro Libia de la ciudad de Medellín. Es como si se me hubiera cumplido el deseo de encontrarme de nuevo aquella película que fui a ver con mi padre y que alguna perdí para siempre, como a un paraíso extraviado.

De estas películas ahora se hacen pocas o llegan pocas, pero deberían hacerse más.

 El tema de un ausente y las reacciones alrededor de ese ausente. Qué buen tema, cuanta claridad de ideas nos dan esta película.


viernes, 1 de enero de 2016

Algo pasa con el cine

Nunca me había sentido tan identificado en mi vida adulta con un personaje como el que interpreta DeNiro en esta película, acerca de todo lo que significa trabajar por un producto de entretenimiento cualquiera que sea, los sinsabores y sobre ser un incomprendido por las personas que te rodean.

 La película también trata sobre el carácter purificador que tiene el salvajismo detrás de cámaras, de cómo la persona, que se mete a producir, sólo tiene dos alternativas: o te vuelves un intolerante a los comentarios ajenos y terminas volándote la tapa de los sesos, ó te conviertes en un malabarista del mundo y sus crueldades aprendiendo a vivir así.

Este productor es un verdadero héroe, pues logra mantener los tensores de la personalidad hasta después de la mediana edad cuando el ser humano se ha convertido ya en un mar de susceptibilidades.

Cinco estrellas para la presa sangrante de la sensibilidad en boca del cocodrilo.




lunes, 14 de diciembre de 2015

El que lo entendió, lo entendió.

                                                                                                             Feliz año a todos los que se pasaron por acá y a los que vieron la película y se rieron.

Lo siento por los que no se rieron, pues lo que se quiso fue contar un chiste, un chiste muy negro, un chiste que me solía contar con los amigos en la universidad, en el estudio de TV de la facultad de comunicación social, año 93, 94.

Bueno, el que lo entendió, lo entendió, y seguiremos dando lora el otro año en los festivales si el Señor lo permite, pues el pan todavía está fresquito y si no sale paseo este fin de año, entonces vendrá la etapa del confinamiento creativo (donde se harán más correcciones de la película) que tanta falta hizo este 2015: se pasó más tiempo en la calle de lo deseado o demasiado rodeado.

De alguna manera, le admiro al Lucas de ES DOMINGO que sea tan valiente de aislarse, de encerrarse ... (yo no soy tan valiente, tan corajudo, siempre termino abandonando mis escritos y ediciones encima de una mesa y largándome con amigos y amigas a beber en una esquina o en el bar más próximo. Para estar solo hay que tener pellejo, carácter, personalidad de oro)...  aunque las hormonas lo traicionen a Lucas y lo tiren a la calle a aparearse ( de eso se trataba el chiste en la facultad, de agarrar una agenda de teléfonos los viernes por  la tarde y empezar a llamar a todas las amigas, en orden alfabético, a ver cuál caía en la trampa de la salida ´a tomar cerveza´. Ya no causa tanta gracia, la verdad, pero en ese tiempo nos reíamos mucho, obvio no por ellas, sino por lo patético que uno se veía tratando de salvar nuestros viernes a como diera lugar).

De eso se trataba el chiste de ES DOMINGO y agradezco que muchos lo hayan entendido. Pude ver a un auditorio entero juagado de la risa en Jericó y otro tanto más en Comfenalco durante el lanzamiento de Dos Aviones, donde aproveché a proyectar el corto por primera vez, por allá en abril.

Al escuchar las carcajadas, me dije, gracias Dios, se están riendo y no es de la película, se están riendo del personaje, de lo desgraciado que es. Creo que todo ha valido la pena este año.
 Se les quiere.





lunes, 23 de noviembre de 2015

¿Habrá cumplido su ciclo ES DOMINGO Y NO TENGO A NADIE?

Me estaba debiendo este post. Con eso de escribir la segunda y tercera parte de ES DOMINGO, no he tenido mente para pensar en qué está pasando con el corto desde afuera.


 El último movimiento importante fue la selección al Festival Antioquia para verte mejor. Antes estaba el tema Guatapé. Qué pasó allí. Nada. Cosas de viejas rencillas. Pero otra película en sí. Resulta que el proyeccionista asignado aquella noche, es el hijo de un tipo al que le hice cierta guerra política en Santa Elena, hace pocos años, cuando fui delegado de una junta de acción comunal. un tema de corrupción y esas cosas, prebendas, etcétera. Nada fuera de lo común en SantaElena, un corregimiento donde las administraciones de los últimos años han venido a tirar un montón de plata a la jura, como en las piñatas, o la ponen encima de una mesa para que la comunidad se despedace a los picotazos y para que aquel que logre sobrevivir, el que más grite más duro, el que más amenace, el que más pata y puño reparta, es el que se queda con la mayor cantidad del botín.  

¿Les suena? También pasa en su aldea ¿?

 En este contexto y con estos antecedentes, el proyeccionista también es el eterno objeto del deseo del director del festival. A ambos yo mismo los presenté y, desde entonces, al proyeccionista de aquella noche no le falta el trabajito como realizador audiovisual o como asistente del festival. 

 Entonces hubo un saboteo. Alguien sacó de la torta a ES DOMINGO. No iba en el DVD del barco. Algo falló. Me querían dañar, pero con tan mala suerte para ellos que yo me quedé alcoholizándome en otro barco distinto. 

Me enredé, o el destino me enredó en otros lares. Fueron los párvulos estudiantes del alojamiento quienes me contaron al amanecer que la película no se presentó, que la habían estado esperando; muchos incluso habían venido no más a verla, que si no tenía una copia en la red conmigo o un DVD. 

Al final, ni me importó. La pasé regio, haciendo lo que muchos realizadores hacemos en esos festivales: persiguiendo universitarias y groupies del mundillo, bebiendo, jodiendo, haciendo comentarios negros, tratando de llevarnos a alguna gatúvela a la cama. Además, lo que importa a la larga es el sello de ´selección oficial´, lo demás es frivolidad.

Pudo ser diferente. Pudo ser académico, interesante. Pero de cine hubo muy poco. Colombia es una fiesta. Dejémonos de pamplinas. Es imposible que haya buen cine con una mala proyección.  

Ahora lo que me preocupa es el personaje femenino de ES DOMINGO 2.0, la cual desde el principio estaba planteada como una lesbiana de closet conservadora. 

El personaje es alguien de estrato emergente, nacida en la clase media y con altas posibilidades de ascender socialmente. Es una trepadora por excelencia, como lo somos todos los profesionales en Medellín. Para el segundo capítulo, esa doble vida de la protagonista emerge por medio de diálogos, diálogos con Lucas. Digamos que hay una especie de streaptease verbal. Ella se confiesa. Defiende la familia, la tradición y propiedad, pero al mismo tiempo tiene una relación en el closeth. Es una guerrera política del feminismo fundamentalista, con una garra casi que de abogado triunfador, pero al mismo tiempo no es capaz de contarle a sus padres sobre su bisexualidad. 

Me irá a dar la talla una actriz natural como Berenice ¿? Lo más probable es que sí. 

Lo que dudo mucho, es que yo vaya a dar la talla para dirigir esos desdoblamientos de histeria, mostrar esa esquizofrenia tan posconflicto colombiano y esos desplazamientos de foco de un protagonista al otro, el poner a hablar a los personajes. 


¿Cambiarle el nombre? ¿Cambiar a los actores? o mejor ¿buscar otro director?  ¿Habrá cumplido su ciclo ES DOMINGO YNTAN?


lunes, 2 de noviembre de 2015

TANTO PRIMER PLANO ERA SOSPECHOSO

Los de Dynamo la volvieron a hacer. Carlos Moreno la volvió a hacer. Roro Guerrero, la Rata Carvajal, toda la pléyade. Tercer día de Qué Viva la Música en cartelera, tercer día que me la repito y tercer día que me voy de fiesta.
Qué Viva la Música no es como el libro, es mejor que el libro. El universo caicediano, todo su imaginario, amplificado a su máximo esplendor.
Todas sus obsesiones, todos su fantasmas, no sólo los de la novela, sino los de sus cuentos, los de Ojo al Cine, de sus cartas (sobre todo) y los de sus colaboraciones están en la película, (mejor dicho, Carlos Moreno también ha sabido condensar en hora y media hora a todo Caliwood). Es como si Andrés hubiera inventado una estética y la hubiera guardado en un cajón y Moreno nos la estuviera mostrando.
TANTO PRIMER PLANO ES SOSPECHOSO
La primera parte de Qué Viva La Música es bastante ñoña, críptica si se quiere. Al espectador le cuesta ingresar a ella. Un amasijo de primeros planos por medio de los cuales se nos quiere mostrar la tontería, el tedio y la vida rutinaria de las clases altas. Por ello el rock, por eso la canción She´s Lost Control de Joy División en una de las escenas más ruines y machistas del cine. Hay una apuesta ahí. Todo es deliberado. No es el primer plano empático y vendedor de la publicidad, es el primer plano carcelero de las urbanizaciones llenas de límites y rejas y puertas y ventanas cerradas. Es un primer plano sin fuera de cuadro. Un primer plano que se acaba hasta donde llega el fotograma. Se siente el encierro psicológico del personaje central, la Mona y el de todos sus amigos, los niños pijos, esa vocación al fracaso y a la autodestrucción. ´´Ay, Ricardito que te has perdido… con lo peor de nuestra generación…(sic)´´. Los rockeros nos sentimos un poco ofendidos, lo sé. El rock no es tan malo, el rock es bueno, le rock es mejor, pero era la corrección política de Caicedo la que hizo que Moreno tuviera que optar por mostrarlo como el verdadero diablo de la vida metropolitana.
Sin embargo, uno se engaña. Uno cree que la película va a ser así toda, fragmentaria, escindida, sin contextualizaciones, desencantada (se pone peor).
Y resulta que todo es una trampa de Carlos Moreno para hacernos ese gran guiño al mestizaje, al desclasarse, como decía Andrés. Entonces llegan los planos abiertos, el paisaje, la gran caminata de la Mona a los barrios pobres, la alegría, el soltarse, el animarse, la periferia, el irse a bailar. Vienen las pateadas a los gringos y a los alemanes, nunca vienen mal un par de cascadas a los blanquitos que no se untan, que no se mezclan.
PROSPERIDAD PARA TODOS
En este punto, la película no es más una historia para jovencitos, aunque lo sigue siendo igual. Pero también hace gala de otros meta relatos más complejos. Se convierte en un sofisticado dispositivo político para decir que antes de hablar de paz, en Colombia nos falta hablar todavía de guerra, hacerla tal vez, porque ese clasismo nacional e internacional que la ha propiciado no ha desaparecido todavía y la manigua es sabia, a la manigua se le respeta por mucho que se le quiera poner el sellito de Prosperidad Para Todos.
Los blanquitos que se devuelvan con su purismo y sus industrias para sus países, según la reglas del micro cosmos caicediano, muy bien plasmado en las escenas de naturaleza de QUÉ VIVA LA MÚSICA.
Y no estamos en la ciudad, estamos entre la negramenta, el sabor, la vida. Y si quieres comerte esos hongos, debes pagar un precio. ´´Conque has venido a buscar el paraíso´´, dice uno de los personajes de la película a un gringo, ´´… pues este paraíso está perdido´´ Zoom out, Plano Medio de un colombiano con rasgos navajos dándole navaja a un alemán.
Somos violentos, siempre los seremos, la selva se tiene que defender ante el colono y Andrés lo sabía. Por eso lo escribió. Porque el proceso de conquista no ha terminado y seguiremos defendiéndonos mientras quede un último árbol sin deforestar. Gracias, Moreno, por ayudarnos a entender esa parte de la novela. Por fin alguien se ha tomado la dignidad de entender a Caicedo. Y no sabíamos que la novela del suicida era tan buena. La leímos en su totalidad pero nos habíamos perdido sus mejores textos. O los habíamos olvidado más bien. Y fuimos al cine a recordarlos.
METROPLITAN SICK
Así, Rodrigo Guerrero se ha vuelto a salir con la suya. Sobra decir que a él y a Carlos Moreno no los quieren en Sundance. Los adoran. Son los reyes del cine independiente en español. Incluso, han logrado colar cositas a los Óscar. Maria Llena Eres de Gracia, por ejemplo. Por demás, son asiduos huéspedes de honor en el festival de cine inaugurado por Robert Redford.
Perro Come Perro, Todos Tus Muertos, El Cartel de los Sapos, una filmografía que a ciencia cierta es más USA Made. En un día muy lejano, Colombia va a tener a su propio Alfonso Cuarón y su propio Gonzalez Iñárritu porque Moreno y Guerrero operan allá. Los conocen. Su gestión es completamente gringa.
Esperemos que sea así. ´Hay que pensar en grande´, me dijo una vez Guerrero en una panadería colombiana de Queens, cuando no había hecho ni siquiera María Llena Eres de Gracia. Luego volvió a echar su letanía en un streaming del Ministerio de Cultura: ´´Uno tiene que decidir si quiere jugar un picadito en la calle o una gran final en un estadio´´.
Con QUÉ VIVA LA MÚSICA, Dynamo ha demostrado estar lista para el gran superbowl.

martes, 13 de octubre de 2015

Un festival donde los organizadores tiran a robarse el show

En Colombia todo lo que puede salir desorganizado, saldrá desorganizado. Es la Ley de Murphy a lo criollo, que especialmente en nuestras industrias culturales se cumple al pie de la letra. Estamos en la era de las cavernas en cuanto a eventos se refiere, quien lo niega. 

Y hay pseudo industrias en las que no puedes particularizar demasiado, pues generalizando rompes menos corazones. Los colombianos somos tan individualistas que sólo nos preocupa salvar nuestro propio culo. El culo de la tribu en general nos importará siempre un culo.

Estoy sentado en el tercer piso de un barco, rodeado de oscuridad y de agua y de otros barcos y de una bahía también, a la distancia. El viento hace ondulaciones sobre la superficie del agua tenuemente.  Hay una brisa suave, muy suave. Una brisa de presagio, como si algo muy grave fuera a ocurrir. En uno de aquellos barcos supuestamente están pasando ES DOMINGO YNTAN. No veo la hora de que se acaben las proyecciones. Me quiero emborrachar. Estoy ansioso por botar corriente y de burlarme de la diabetes que, Víctor Morales, el director del festival, suele ofrecer en sus cocteles. 


Abajo en el primer piso, están pasando una película de John Hendrix, un venerado director de culto, quien promociona su último largometraje. Es caleño. Me gusta hablar con los caleños del cine. La mayoría de ellos son tan sinceros. Me gusta ponerles el tema de los paisas. Suelen desahogarse con respecto a nosotros.

Las luces de los barcos y del skyline guatapense se reflejan en el agua. Por momentos, uno podría pensar que se siente en Miami. Vaya disparate. Creo que necesito otro trago. Vine a este festival con una curiosidad secreta. De alguna manera presiento que me van a atacar. Puede ser de cualquier manera. Desde que Santiago Andrés Gómez me enterró un puñal en el pasado festival de cine de Santa Fe de Antioquia, presiento que cualquier cosa puede pasar. Especialmente en este Festival de Oriente tengo más razones para andar temeroso. Podría subir alguien a este tercer piso y me podría empujar al agua. He oído de muertes terribles en la represa de Guatapé. Me han contado sobre casos de gente que se va al agua y muere electrocutada antes de ahogarse.

En cualquier caso, varios de los organizadores han manifestado públicamente su enemistad para conmigo y es demasiado sospechoso que hayan elegido mi cortometraje dentro de la selección oficial. Puede ser una trampa. Algo huele a conspiración.

Desde que aparecimos seleccionados me pregunto dónde estará la bolita. Espero que la liebre salte en cualquier momento. Mi curiosidad es más fuerte que cualquier halago.

 Bajo por una cerveza al bar del barco y hablo un rato con John Hendrix, mientras un grupo de niños hace malabares con su película. La proyección en estos barcos es bastante deficiente. Seguimos con la manía de sentar a la gente en sillas Rimax. No lo superamos. Luego de 15 o 20 años de festivales en Antioquia, las proyecciones son un insulto a los directores. Pantallas chiquitas, mal enfocadas y con sonido gangoso. 

 Los pobres directores no dicen nada porque seguramente los colombianos estamos acostumbrados a que nos timen en clave de distintas sutilezas. Pero me doy cuenta que esta parte del festival es la sección donde solo importa un poco el haber sido seleccionado y otro poco el agasajo, el venirse a emborrachar y ver universitarias. Otra cosa serán las proyecciones de Rionegro en un cinema de verdad.

 Sin ir muy lejos, hay otros festivales, en el Colombo Americano de Medellín, por ejemplo, adonde importan las películas. Importan porque están bien proyectadas, en una pantalla grande y en un recinto acondicionado. Festivales adonde al público se le trata bien. Conocí muchos festivales así en Estados Unidos: festivales adonde el público importa más que los realizadores y los realizadores importan más que los organizadores. El cine entonces era rey. 


El festival de Cine de Oriente es un festival donde los organizadores quieren robarse el show y el público y los cinéfilos y los videastas quedan relegados a un segundo plano. 

Este no es un festival para venir a ver películas. Es un festival pretexto para ver lucirse a un grupo de intrigadores, lo cual también es válido.  Tal vez la mitad de festivales del mundo sean hechos para eso. Para satisfacer únicamente el ego de alguien. Al final, el objetivo de la cultura siempre se cumple. Se sabe por ejemplo que la CIA financió secretamente la mayoría de festivales de arte del siglo XX nada más para que los artistas hicieran propaganda norteamericana. No hay nada nuevo bajo el sol, quien lo duda. 




  Me derramo, entonces, en elogios para con Chocó. Es una obra maestra. Le pregunto a John Hendrix cuál es la güevonada del cine caleño con los paisas, por qué siempre somos sus antagonistas. Le pregunto sólo por joder, Hendrix se caga de la risa. Jodemos otro rato con eso. Vuelvo y subo a la proa y me pongo a mirar las luces de la costa. Todo volverá a ser como fue. En el camino, me encuentro a uno que se hace llamar sub director del festival. ´´Negro, traeme media de guaro´´, le digo por molestar. ´´Yo no soy mesero´´, me responde. ´´Ya lo sé´´, le digo, ´´Trame una media, dale ´´. 

El tipo se aleja.  Un par de sombras suben detrás de mí y se sientan en las mesas del frente. No las distingo. Les digo algo para escuchar su voz. Necesito saber si vienen de parte de Dios o de parte del Diablo. Arriba hace un cielo estrellado. Alguien ha derramado la vía láctea esta noche. Una de las sombras contesta. Tiene voz de mujer. Se viene con algo alargado hacia mí, no distingo qué es. Podría ser un puñal. (ESTE INFORME CONTINUARÁ) …

jueves, 8 de octubre de 2015

Grandes preguntas

Grandes preguntas. ¿Por qué los cineastas hoy en día no se preocupan más por documentar sus procesos técnicos? ¿Por qué, sobre todos los grandes, los importantes, trabajan en una andanada vertiginosa de realización? Pero no se detienen a reflexionar sobre nuestro momento histórico en cuanto a la técnica.

De Hitchcock, por ejemplo, hay un montón de manuales de cómo hacía sus películas técnicamente hablando. De Spielberg también y Tarantino en algunas entrevistas, Medem algo y De la Iglesia también ha tocado el tema. Fuguet una vez lo intentó.

Pero del resto nadie aborda el tema para el más artesanal de los oficios artísticos: su majestad el cine ( bueno, hoy video).


Conferencia Taxonomedia from leon mejia on Vimeo.

lunes, 5 de octubre de 2015

Estoy hablando de escribir mentiras


La cosa está buena para el próximo puente en Guatapé. Estaremos compartiendo pantalla con pesos pesados. Productos que han estado en la Berlinale, por ejemplo ( a nivel largometrajes). Con gente que ha decidido tomarse el cine en serio.





¿Cómo hemos logrado filtrar a ES DOMINGO en este festival? En honor a la verdad, el corto lo ha logrado a media máquina, con un borrador de película, siendo honestos. Las copias enviadas a festivales, han sido copias de copias de copias.

Esperamos que podamos depurar el material y pasar del boceto a un master más decente. Creemos que ES DOMINGO tendrá más fuerza de la que ya tiene.

Aquí unos bocados de la selección en la que nos hemos dado el honor de estar. Según leo, la proyección será en un barco, rodeados por el agua de una represa y por la oscuridad de la noche. No sé qué clase de imagen podrá ser ésa y qué clase de fiesta podrá derivar ver cine en un braco, pero a mí me luce muy potente el tema.

En tiempos de corrección política, ya sabemos a lo que vamos y a lo que nos enfrentamos. A la sensibilidad extrema por las historias de los vulnerables, las historias honestas que creen demasiado en el ser humano, porque Latinoamérica es la última esperanza que le queda a este mundo.

Nosotros, en cambio, vamos con otra propuesta. Ni siquiera tan honesta, ni tan optimista, aunque ES DOMINGO da la ilusión de ser la más sincera.

Para empezar yo, el escritor del guión, ni siquiera creo que un hombre necesite de una mujer para ser ordenado o para vivir dignamente, como está planteado en la película. Puedo caer en esa trampa en la esfera de la ficción, pero no en la vida real. Puede ser posible que las culturas machistas seamos un poco así. Pero no me creo al personaje, ése que escribí. Hace años que no me  creo nada de lo que escribo. Pienso que la gente que se cree lo que escribe se convierten en muy buenos redactores, periodistas quizás, pero muy malos escritores artísticamente hablando, y no estoy hablando de escribir fantasía: estoy hablando de escribir mentiras.

Tal vez por ello, siga sin entender esa preocupación del cine nuestro por lo real en el sentido más bajo del término. Pongo como ejemplo la película Tierra en la Lengua, de Rubén Mendoza, una película que vi hace poco, tal vez la última película de cine colombiano que vea este año. Uno la ve a Tierra en la Lengua y no entiende cómo el Estado se puede gastar la plata subvencionando este tipo de obras. Uno piensa que es un despilfarro del erario público sinceramente, plata que podría estar mejor invertida en mejorar las carreteras sin ir muy lejos.  No voy a explicarme. Solamente decir que los colombianos somos mejor y que el cine también sirve para mostrar lo posible.

Pero vuelvo la tema. ES DOMINGO es una historia farsante, pero juguetona. No dice la verdad, pero la gente se ríe. Se enamora y paradójicamente sale del teatro un poco más ilusionado con la vida. Con suerte, nos irán a medir en relación con nuestros competidores de acuerdo a ese rasero.

Aquí la programación del FESTIVAL DE CINE DE ORIENTE




Eskwe means hummingbird from Paola Ochoa on Vimeo.