martes, 9 de febrero de 2016

EL DIABLO ENAMORADO (1)


- UN REMAKE- 





... there are bad times in our life 
that are just a mess and not dramatically effective, 
and so ¿what can we do with them?

Querido Giova,

Y ahora resulta que te vas. Quién iba a creerlo. Te vas y te vas a Brasil. Ese país tan fantástico, tan oculto, tan indie.  Tal vez nunca leas esto porque a lo sumo lo publique en Facebook o no lo publique nunca, ni te lo mande o lo deje en mi computador, aunque sufro de esa terrible enfermedad exhibicionista de creer que todo es literatura y que se debe leer ya, urgente, cuanto antes, en donde sea y vos como sos tan Brasil, tan oculto tan indie, tan repleto de mística, tan de odiar Facebook y esas maricadas que existen hoy en día. 

Y entonces nos hemos vuelto a encontrar en una esquina cualquiera, por casualidad, por destino, como nos hemos encontrado siempre, en estas noches frescas de Medellín que me inspiran tanto, con sus bolsas de basura en las esquinas esperando que pase el camión del municipio a recogerlas (ahora resulta que el carro de la basura pasa por las noches).

 ¿Por qué me inspira tanto Medellín? Si la odio tanto como a una ex amante que se ha mandado a poner botox, si me cae tan mal como uno de esos amigos canallas que uno invita a la casa con hospitalidad y luego terminan atacándote con sarcasmos y dejando sus patas de marihuana por los rincones y que no se dignan a lavar el plato donde saciaron su hambre de chirrete barato y, ahora más, con su clima de tierra caliente, sus ínfulas de ciudad grande. 

En fin, debe ser que Medellín siempre será mi novia, mi única novia a la que siempre volveré, a la que siempre volveremos como perros que han aprendido ´a volver al hogar para poder comer´ (sic) (¿Te acordás? El cidí de Calamaro). Y uno a las novias no las va a preguntar siempre. 

Pero tal vez volví para encontrarme con vos, porque nos la debíamos, lo necesitaba yo, la antena cósmica me trajo, por tantas cosas pendientes y tantas cosas resueltas a la vez, para ganar otro poco de inspiración acaso, retomar la escritura y... no más... 
(¿Por qué Santa Elena no me inspira? ¿por qué me bloqueo allá?)

Y por qué pienso irme de nuevo. Volver a subirme, pero irme. Medellín no es ciudad para quedarse. Como vos. Irme, salir, fugarme, como vos, que has tomado la decisión aun cuando hay tantas cosas nuevas que te atan, que podrían proveerte una estabilidad, ahora que tenés un hijo y una familia como vos mismo la llamás: ´mi familia´. ´Hay que subir el techo´, me dijiste y ahora te entiendo apenas, aunque me lo explicaste ese día. Subir el techo es que no es lo mismo ser el hijo de un magister en Antropología a ser el hijo de alguien con un doctorado internacional en el área que sea. 

Pero así somos, resulta que  nos hemos vuelto a encontrar y no sólo en lo físico, también en lo intelectual como hace siglos no nos encontrábamos, en un clima espiritual muy parecido, tal vez el mismo cósmicamente hablando. Y como vos decís: hay tantas cosas por hacer, que es hora de irse, que es otra forma de encerrarse. Nunca había estado tan de acuerdo con vos. ¿ quién necesita los bares ya? ¿quién necesita las calles de Medellín y sin embrago volvemos a ellas. Vos hace años los dejaste ya, desde mucho antes de que te pasara lo que te pasó. Quizás desde antes que pasara lo de tu hermana y lo de tu mamá, qué falla, hermano, no pude estar a tu lado y sin embargo vos sí te has dado las mañas de aparecer, para ayudar, para acompañarme en muchas tragedias de mi vida, que obvio, no se acercan en lo más mínimo a las tuyas, las mías han sido pruebas pa quinceañeras. Lo tuyo viejo, lo tuyo sí ha sido grosso. Y sin embargo me recibes cada tanto con esa especialidad, con esa gracia, esa compasión de alma doblemente en peligro por lo purificada.

 Me pregunto, ¿esas almas corruptas que tan bien se saben camuflar... ?¿qué o qué ? ¿Sufren? ¿Sufren poco? O ¿No sufren nada? ¿Son tan psicópatas como parecen?

Viejo, Giova. Hermano, hace años no tenía un encuentro tan bacano en Medellín. De hecho nunca lo había tenido tan amable desde que volví. Ni siquiera con vos nos habíamos tratado tan bien o por lo menos habíamos conectado como lo hicimos esta última vez (será la edad? Serán estos 40?. 

Aunque esa tarde en tu casa, recién muerto tu padre - creo- , fuiste tan hospitalario. Tenías un único cidí para poner y era el de Calamaro y sacaste una de ron porque nos habíamos acabado la de vino que yo te llevé y cantamos todas las canciones de ese disco y las repetimos y mencionaste a tu mamá y creo que lo relacionaste con los temas que estaban sonando. 

Pero antes habíamos pasado aquella tarde en la casa de tu exnovia y me acuerdo que hubo tantos desacuerdos ese día, desacuerdos tácitos, como silenciosos, tal vez porque yo ya había empezado a pelear existencialmente contra la marihuana y por hablar tanto de cine y, obvio, por el estado mental en el que se encontraba tu etapa de duelo, y luego mi ex esposa (sí, al fin terminé con ella, como te conté) y la ciudad y esa vista tan ruin que tienen los edificios de Buenos Aires cuando miran hacia la comuna 8 y la terraza y toda esa marihuana que te metiste entre pecho y espalda y los rones que a mí me estaban entrando al revés.

Cucho: pero la vida nos vuelve a encontrar. Nos separamos como si fuera para siempre ese día, yo me fui diciendo, a este man ya lo perdí como amigo, creo que nunca más lo voy a volver a frecuentar y tan: el tiempo hace de las suyas, nos vuelve a juntar de alguna u otra forma, en alguna esquina casi siempre.

Luego pasó lo de la hamaca, creo. Vos andabas con la cantaleta de que me tenías una hamaca desde antes de que me fuera para Nueva York y yo decía para mis adentros, pero a quién le importa una hamaca ahora, en estas circunstancias, uno volviéndose a tratar de acomodar, de no tener un sitio fijo para vivir y vos con el cuento de la hamaca, que me la querías devolver. Yo por educación, y por el gran respeto que te tengo, no te dije que la botaras a la basura, pero en algún momento quise decírtelo. Ahora entiendo que esa hamaca venía viajando en el tiempo. Esa hamaca traía mensajes de una época cuando tu mamá todavía estaba viva. ¿Te acordás? Vivías justo al lado del bar ése en el que me montaron el ganso ciego de robo, en la 33. Y yo me puse a defender a una novia que hoy en día no defendería ni a palos, por nada del mundo metería las manos al fuego por ella y creo que por ninguna otra mujer. Pero claro, tenía 28 años. Ahora las cosas son a otro precio. Y entonces vos me diste posada esa noche, porque yo estaba en estado de shock, eso con bruja y todo de por medio, y vos como que lo notaste y me dijiste sin habrte solicitado nada, todo bien, vení a mi casa y allá estaba tu mamá y le compraste comida a esa pelada con la que yo estaba ennoviado. Y tu mamá super querida. Conversamos como lo habíamos hecho siempre con ella, tan dicharachera, como vos cuando uno te encuentra por ahí en la calle, como cuando hacías esos bailes en Calazans con la gente de la universidad, bailes de amanecida y sancocho para desenguayabar. O como cuando yo imprimí en tu casa el primer cuento que escribí en la vida, en uno de esos computadores con D.O.S y ella tan querida, tremendo algo parveado. Yo con esa pena, sobre todo porque no tenía ni puta idea de lo que era un computador ni como se manejaba y porque me tocó ponerte a vos a que me digitaras el cuento que, creo, era para una tarea de la universidad.




Viejo: escribo esto desde un aparta estudio en el barrio El Salvador, cerca a la estación nueva esa del tranvía, llamada Bicentenario. El calor es apremiante. Parece uno de ésos calores del verano newyorkino de los que tanto te había contado, cuando tocamos el espinoso tema del poeta Ricardo de Umbrella House. 

A mi lado yace mi mascota, a la cual tuve que tusar para llevarla a Urabá, vos sabés, siempre conservo la esperanza de ir de visita por allá. Vos sabés, te he contado harto mis motivaciones con Urabá. 

Medellín, en general, parece una fábrica de moler piedras. Creo que me he tenido que poner unos audífonos y subir todo el volumen de este computador para tapar el ruido de la ciudad, me parece insoportable. Tal vez es que quiera también ahogar el escándalo que le está haciendo la dueña del edificio a mi vecina. Es una vieja loca, sabés.

Parce, a qué horas Medellín terminó de rayarse del todo. La cucha, hermano, le está reclamando 3 meses de arriendo. Ha venido toda la mañana a eso. Mi vecina, en una de las pausas, vino a tocarme la puerta y a mostrarme los recibos de pago, como si yo fuera el juez de un partido. Imaginate, acabo de alquilar un apartamento de 520 mil pesos a una señora que administra edificios en el centro de la ciudad, como si fueran inquilinatos. A mí me ha llamado 3 veces en 15 días para que le barra las escaleras del edificio so pretexto de que mi perra suelta mucho pelo. Además también me llama porque llueve, porque no llueve, para que le arregle un closet que me entregó malo... ¿¿¿¿???? What the fuck, man! Tengo el palito yo pa las locas, se me pegan como moscas a la mierda. Aparte, claro está, Medellín toda sufre de una terrible psicósis colectiva. Con esta bulla tan hijueputa, y con esta contaminación, no hay alma que pueda conservar el quicio. 

Aunque te digo, hermano, hay épocas en la vida de una persona en que el diablo se enamora en el sentido más sicarial del término. A veces no podés hablar muy duro de lo reconciliado que estás con la vida y con el mundo, porque ese berraco diablo te empieza a perseguir. Empieza a querer meterte al baile y a vos no te queda más remedio que salir a seguirle el paso. 

Y entonces, empieza todo a salir mal, las cosas a desmoronarse. Y empiezan los demonios a saltarte por la vereda. Pero también los ángeles. Y suelen ser más. Aunque sólo nos dedicamos a ponerle atención a los primeros. Y querido, Giova, te pregunto algo, mientras voy a la cocina a servirme un vaso de agua y mientras la mañana del domingo da un poco de tregua y mientras pienso eso de que hay momentos malos en la vida de un escritor que no son dramáticamente efectivos como para escribirlos... ¿entonces, uno que hace con ellos?

FIN DE LA PRIMERA PARTE.





miércoles, 20 de enero de 2016

Invierno de Fuguet, como un paraíso extraviado

´´Hay gente que te tira a dañar y otra que simplemente lo logra´

En el 2013, escribí esto sobre una película que me marcó para siempre:

... ´´ Porque la película que quise postear aquí, nunca la encontré otra vez. Su título no lo recuerdo, solo está en mi cabeza .

(¿Dónde he ver de nuevo esa película que una vez vi con mi padre en el teatro Libia de Medellín, gringa, setentera, sobre unos seres que pierden a un amigo, a un hijo, a un hermano y todo es un duelo? ¿Cómo se llamaba?) Quién sabe. 

De pronto me la encuentre algún remoto día y vuelva a abrir, entonces, este blog.´´... 

Se trataba de una película sobre un ausente. Mucho más que un suicidio o una muerte o un duelo, era una película sobre cómo una pequeña comunidad quedaba impactada tras el irse de alguien para siempre.



Lo escribí ese día porque ha sido la película que más traumas me ha dejado. Pero traumas positivos, traumas a lo bien, si eso existe. Traumas estéticos sobre lo bonita que puede llegar a ser la muerte si se sublima, si se lleva a un próximo nivel.

Aquello lo escribía porque quería cerrar un blog y porque estaba cansado de ver tanto cine, cine en mayoría insulso, que no me decía nada.

En ese 2013, pues, Alberto Fuguet estaba terminando una película llamada Invierno, la cual apenas fue estrenada en el 2015.


Veo hoy la cinta de Fuguet y me sorprendo de cuanta similitud tiene con la película referida. Como una especie de remake, Invierno ha logrado revivir mis viejos sentimientos por el tipo de cine que me formó y que me gustaría ver más a menudo, el de mi educación sentimental, mi cine, el cine tipo Teatro Libia de la ciudad de Medellín. Es como si se me hubiera cumplido el deseo de encontrarme de nuevo aquella película que fui a ver con mi padre y que alguna perdí para siempre, como a un paraíso extraviado.

De estas películas ahora se hacen pocas o llegan pocas, pero deberían hacerse más.

 El tema de un ausente y las reacciones alrededor de ese ausente. Qué buen tema, cuanta claridad de ideas nos dan esta película.


viernes, 1 de enero de 2016

Algo pasa con el cine

Nunca me había sentido tan identificado en mi vida adulta con un personaje como el que interpreta DeNiro en esta película, acerca de todo lo que significa trabajar por un producto de entretenimiento cualquiera que sea, los sinsabores y sobre ser un incomprendido por las personas que te rodean.

 La película también trata sobre el carácter purificador que tiene el salvajismo detrás de cámaras, de cómo la persona, que se mete a producir, sólo tiene dos alternativas: o te vuelves un intolerante a los comentarios ajenos y terminas volándote la tapa de los sesos, ó te conviertes en un malabarista del mundo y sus crueldades aprendiendo a vivir así.

Este productor es un verdadero héroe, pues logra mantener los tensores de la personalidad hasta después de la mediana edad cuando el ser humano se ha convertido ya en un mar de susceptibilidades.

Cinco estrellas para la presa sangrante de la sensibilidad en boca del cocodrilo.




lunes, 14 de diciembre de 2015

El que lo entendió, lo entendió.

                                                                                                             Feliz año a todos los que se pasaron por acá y a los que vieron la película y se rieron.

Lo siento por los que no se rieron, pues lo que se quiso fue contar un chiste, un chiste muy negro, un chiste que me solía contar con los amigos en la universidad, en el estudio de TV de la facultad de comunicación social, año 93, 94.

Bueno, el que lo entendió, lo entendió, y seguiremos dando lora el otro año en los festivales si el Señor lo permite, pues el pan todavía está fresquito y si no sale paseo este fin de año, entonces vendrá la etapa del confinamiento creativo (donde se harán más correcciones de la película) que tanta falta hizo este 2015: se pasó más tiempo en la calle de lo deseado o demasiado rodeado.

De alguna manera, le admiro al Lucas de ES DOMINGO que sea tan valiente de aislarse, de encerrarse ... (yo no soy tan valiente, tan corajudo, siempre termino abandonando mis escritos y ediciones encima de una mesa y largándome con amigos y amigas a beber en una esquina o en el bar más próximo. Para estar solo hay que tener pellejo, carácter, personalidad de oro)...  aunque las hormonas lo traicionen a Lucas y lo tiren a la calle a aparearse ( de eso se trataba el chiste en la facultad, de agarrar una agenda de teléfonos los viernes por  la tarde y empezar a llamar a todas las amigas, en orden alfabético, a ver cuál caía en la trampa de la salida ´a tomar cerveza´. Ya no causa tanta gracia, la verdad, pero en ese tiempo nos reíamos mucho, obvio no por ellas, sino por lo patético que uno se veía tratando de salvar nuestros viernes a como diera lugar).

De eso se trataba el chiste de ES DOMINGO y agradezco que muchos lo hayan entendido. Pude ver a un auditorio entero juagado de la risa en Jericó y otro tanto más en Comfenalco durante el lanzamiento de Dos Aviones, donde aproveché a proyectar el corto por primera vez, por allá en abril.

Al escuchar las carcajadas, me dije, gracias Dios, se están riendo y no es de la película, se están riendo del personaje, de lo desgraciado que es. Creo que todo ha valido la pena este año.
 Se les quiere.





lunes, 23 de noviembre de 2015

¿Habrá cumplido su ciclo ES DOMINGO Y NO TENGO A NADIE?

Me estaba debiendo este post. Con eso de escribir la segunda y tercera parte de ES DOMINGO, no he tenido mente para pensar en qué está pasando con el corto desde afuera.


 El último movimiento importante fue la selección al Festival Antioquia para verte mejor. Antes estaba el tema Guatapé. Qué pasó allí. Nada. Cosas de viejas rencillas. Pero otra película en sí. Resulta que el proyeccionista asignado aquella noche, es el hijo de un tipo al que le hice cierta guerra política en Santa Elena, hace pocos años, cuando fui delegado de una junta de acción comunal. un tema de corrupción y esas cosas, prebendas, etcétera. Nada fuera de lo común en SantaElena, un corregimiento donde las administraciones de los últimos años han venido a tirar un montón de plata a la jura, como en las piñatas, o la ponen encima de una mesa para que la comunidad se despedace a los picotazos y para que aquel que logre sobrevivir, el que más grite más duro, el que más amenace, el que más pata y puño reparta, es el que se queda con la mayor cantidad del botín.  

¿Les suena? También pasa en su aldea ¿?

 En este contexto y con estos antecedentes, el proyeccionista también es el eterno objeto del deseo del director del festival. A ambos yo mismo los presenté y, desde entonces, al proyeccionista de aquella noche no le falta el trabajito como realizador audiovisual o como asistente del festival. 

 Entonces hubo un saboteo. Alguien sacó de la torta a ES DOMINGO. No iba en el DVD del barco. Algo falló. Me querían dañar, pero con tan mala suerte para ellos que yo me quedé alcoholizándome en otro barco distinto. 

Me enredé, o el destino me enredó en otros lares. Fueron los párvulos estudiantes del alojamiento quienes me contaron al amanecer que la película no se presentó, que la habían estado esperando; muchos incluso habían venido no más a verla, que si no tenía una copia en la red conmigo o un DVD. 

Al final, ni me importó. La pasé regio, haciendo lo que muchos realizadores hacemos en esos festivales: persiguiendo universitarias y groupies del mundillo, bebiendo, jodiendo, haciendo comentarios negros, tratando de llevarnos a alguna gatúvela a la cama. Además, lo que importa a la larga es el sello de ´selección oficial´, lo demás es frivolidad.

Pudo ser diferente. Pudo ser académico, interesante. Pero de cine hubo muy poco. Colombia es una fiesta. Dejémonos de pamplinas. Es imposible que haya buen cine con una mala proyección.  

Ahora lo que me preocupa es el personaje femenino de ES DOMINGO 2.0, la cual desde el principio estaba planteada como una lesbiana de closet conservadora. 

El personaje es alguien de estrato emergente, nacida en la clase media y con altas posibilidades de ascender socialmente. Es una trepadora por excelencia, como lo somos todos los profesionales en Medellín. Para el segundo capítulo, esa doble vida de la protagonista emerge por medio de diálogos, diálogos con Lucas. Digamos que hay una especie de streaptease verbal. Ella se confiesa. Defiende la familia, la tradición y propiedad, pero al mismo tiempo tiene una relación en el closeth. Es una guerrera política del feminismo fundamentalista, con una garra casi que de abogado triunfador, pero al mismo tiempo no es capaz de contarle a sus padres sobre su bisexualidad. 

Me irá a dar la talla una actriz natural como Berenice ¿? Lo más probable es que sí. 

Lo que dudo mucho, es que yo vaya a dar la talla para dirigir esos desdoblamientos de histeria, mostrar esa esquizofrenia tan posconflicto colombiano y esos desplazamientos de foco de un protagonista al otro, el poner a hablar a los personajes. 


¿Cambiarle el nombre? ¿Cambiar a los actores? o mejor ¿buscar otro director?  ¿Habrá cumplido su ciclo ES DOMINGO YNTAN?


lunes, 2 de noviembre de 2015

TANTO PRIMER PLANO ERA SOSPECHOSO

Los de Dynamo la volvieron a hacer. Carlos Moreno la volvió a hacer. Roro Guerrero, la Rata Carvajal, toda la pléyade. Tercer día de Qué Viva la Música en cartelera, tercer día que me la repito y tercer día que me voy de fiesta.
Qué Viva la Música no es como el libro, es mejor que el libro. El universo caicediano, todo su imaginario, amplificado a su máximo esplendor.
Todas sus obsesiones, todos su fantasmas, no sólo los de la novela, sino los de sus cuentos, los de Ojo al Cine, de sus cartas (sobre todo) y los de sus colaboraciones están en la película, (mejor dicho, Carlos Moreno también ha sabido condensar en hora y media hora a todo Caliwood). Es como si Andrés hubiera inventado una estética y la hubiera guardado en un cajón y Moreno nos la estuviera mostrando.
TANTO PRIMER PLANO ES SOSPECHOSO
La primera parte de Qué Viva La Música es bastante ñoña, críptica si se quiere. Al espectador le cuesta ingresar a ella. Un amasijo de primeros planos por medio de los cuales se nos quiere mostrar la tontería, el tedio y la vida rutinaria de las clases altas. Por ello el rock, por eso la canción She´s Lost Control de Joy División en una de las escenas más ruines y machistas del cine. Hay una apuesta ahí. Todo es deliberado. No es el primer plano empático y vendedor de la publicidad, es el primer plano carcelero de las urbanizaciones llenas de límites y rejas y puertas y ventanas cerradas. Es un primer plano sin fuera de cuadro. Un primer plano que se acaba hasta donde llega el fotograma. Se siente el encierro psicológico del personaje central, la Mona y el de todos sus amigos, los niños pijos, esa vocación al fracaso y a la autodestrucción. ´´Ay, Ricardito que te has perdido… con lo peor de nuestra generación…(sic)´´. Los rockeros nos sentimos un poco ofendidos, lo sé. El rock no es tan malo, el rock es bueno, le rock es mejor, pero era la corrección política de Caicedo la que hizo que Moreno tuviera que optar por mostrarlo como el verdadero diablo de la vida metropolitana.
Sin embargo, uno se engaña. Uno cree que la película va a ser así toda, fragmentaria, escindida, sin contextualizaciones, desencantada (se pone peor).
Y resulta que todo es una trampa de Carlos Moreno para hacernos ese gran guiño al mestizaje, al desclasarse, como decía Andrés. Entonces llegan los planos abiertos, el paisaje, la gran caminata de la Mona a los barrios pobres, la alegría, el soltarse, el animarse, la periferia, el irse a bailar. Vienen las pateadas a los gringos y a los alemanes, nunca vienen mal un par de cascadas a los blanquitos que no se untan, que no se mezclan.
PROSPERIDAD PARA TODOS
En este punto, la película no es más una historia para jovencitos, aunque lo sigue siendo igual. Pero también hace gala de otros meta relatos más complejos. Se convierte en un sofisticado dispositivo político para decir que antes de hablar de paz, en Colombia nos falta hablar todavía de guerra, hacerla tal vez, porque ese clasismo nacional e internacional que la ha propiciado no ha desaparecido todavía y la manigua es sabia, a la manigua se le respeta por mucho que se le quiera poner el sellito de Prosperidad Para Todos.
Los blanquitos que se devuelvan con su purismo y sus industrias para sus países, según la reglas del micro cosmos caicediano, muy bien plasmado en las escenas de naturaleza de QUÉ VIVA LA MÚSICA.
Y no estamos en la ciudad, estamos entre la negramenta, el sabor, la vida. Y si quieres comerte esos hongos, debes pagar un precio. ´´Conque has venido a buscar el paraíso´´, dice uno de los personajes de la película a un gringo, ´´… pues este paraíso está perdido´´ Zoom out, Plano Medio de un colombiano con rasgos navajos dándole navaja a un alemán.
Somos violentos, siempre los seremos, la selva se tiene que defender ante el colono y Andrés lo sabía. Por eso lo escribió. Porque el proceso de conquista no ha terminado y seguiremos defendiéndonos mientras quede un último árbol sin deforestar. Gracias, Moreno, por ayudarnos a entender esa parte de la novela. Por fin alguien se ha tomado la dignidad de entender a Caicedo. Y no sabíamos que la novela del suicida era tan buena. La leímos en su totalidad pero nos habíamos perdido sus mejores textos. O los habíamos olvidado más bien. Y fuimos al cine a recordarlos.
METROPLITAN SICK
Así, Rodrigo Guerrero se ha vuelto a salir con la suya. Sobra decir que a él y a Carlos Moreno no los quieren en Sundance. Los adoran. Son los reyes del cine independiente en español. Incluso, han logrado colar cositas a los Óscar. Maria Llena Eres de Gracia, por ejemplo. Por demás, son asiduos huéspedes de honor en el festival de cine inaugurado por Robert Redford.
Perro Come Perro, Todos Tus Muertos, El Cartel de los Sapos, una filmografía que a ciencia cierta es más USA Made. En un día muy lejano, Colombia va a tener a su propio Alfonso Cuarón y su propio Gonzalez Iñárritu porque Moreno y Guerrero operan allá. Los conocen. Su gestión es completamente gringa.
Esperemos que sea así. ´Hay que pensar en grande´, me dijo una vez Guerrero en una panadería colombiana de Queens, cuando no había hecho ni siquiera María Llena Eres de Gracia. Luego volvió a echar su letanía en un streaming del Ministerio de Cultura: ´´Uno tiene que decidir si quiere jugar un picadito en la calle o una gran final en un estadio´´.
Con QUÉ VIVA LA MÚSICA, Dynamo ha demostrado estar lista para el gran superbowl.